¿Cómo sé qué forma de cara tengo?
+
Recógete el cabello y fíjate en tres cosas: si tu cara es más larga que ancha, dónde es más ancha (frente, pómulos o mandíbula) y si la mandíbula es redondeada o angulosa. Las caras ovaladas son algo más largas que anchas y tienen la mandíbula suave; las redondas son casi tan anchas como largas; las cuadradas tienen una mandíbula fuerte y recta; las de corazón son más anchas en la frente y estrechas en la barbilla; y las alargadas son notablemente largas, con los laterales rectos.
¿Puedo saber la forma de mi cara con una foto?
+
Sí. Hazte una foto de frente a la altura de los ojos, con el cabello recogido y una expresión neutra: los ángulos desde arriba o desde abajo distorsionan las proporciones. Al subir esa foto arriba, se miden por ti las proporciones entre tu frente, pómulos, mandíbula y largo de la cara.
¿Cuál es la forma de cara más común?
+
La ovalada y la redonda se consideran en general las formas de cara más comunes, aunque la mayoría de las personas combinan dos. Es normal: quédate con la forma que mejor describa tu zona más ancha y tu mandíbula, y toma también consejos de la forma vecina.
¿Qué corte de pelo le va a mi forma de cara?
+
El objetivo es el equilibrio. A las caras redondas les sientan genial el largo y la raya al lado, que aportan altura; las cuadradas se suavizan con ondas y capas desfiladas; las de corazón se equilibran con cortes a la altura de la barbilla y flequillo de lado; y las alargadas ganan con flequillo y volumen a los lados. Las caras ovaladas pueden llevar casi cualquier corte.
¿Qué gafas le van a mi forma de cara?
+
Elige monturas que contrasten con la forma de tu cara: angulares para caras redondas, redondas u ovaladas para caras cuadradas, con más peso abajo o sin aro para caras de corazón, y altas y grandes para caras alargadas. La montura debe ser aproximadamente tan ancha como la parte más ancha de tu cara.
¿Puede cambiar la forma de la cara?
+
La estructura ósea no cambia, pero los cambios de peso, el envejecimiento e incluso el peinado modifican cómo se percibe tu cara. Un rostro puede verse más redondo al ganar peso o más alargado cuando las mejillas pierden volumen con la edad, así que conviene volver a comprobarlo cada pocos años.